GAFAS 3D
Para conseguir ver las imágenes existen distintas tecnologías. Los sistemas más antiguos son los denominados "pasivos". Por un lado las clásicas gafas de dos colores, que ya se utilizaban en los años 70 y cuyo principal problema era la pobreza de color de las imágenes; por otro, las gafas polarizadas que permitían ver las imágenes proyectadas sobre la pantalla por el método "línea a línea" que polariza las líneas consecutivas del televisor.

El problema de esta tecnología es la reducción de la resolución original de la pantalla a la mitad, pues sólo la mitad de la información está disponible para cada ojo, lo que provoca que sea complicado reproducir películas con gran detalle.
Las gafas "activas" por su parte, se basan en la transmisión de imágenes a la pantalla para el ojo izquierdo y el derecho de forma secuencial y a muy alta velocidad. En este sistema las gafas se sincronizan con el televisor para mostrar en cada ojo solamente la imagen que le corresponde, permitiendo una mayor calidad de los vídeos.




